Reformada y bien equipada, esta casa rural en un pueblo vasco acoge a familias de hasta 5 personas, en un entorno tranquilo entre mar y montaña. Descanso, bici, paseos, fauna y flora, gastronomía, juegos de mesa, lectura, barbacoa o inducción, sofá o hamaca: estáis en el lugar ideal para descubrir la región. Hay aparcamiento público justo delante. Entrad por la verja de la derecha al gran patio con pérgola, muebles de jardín y mesa de comedor. Disfrutad de las vistas a las montañas y del silencio. ¡Relax y disfrute garantizados! El jardín tiene sobre todo frutales y arbustos en flor. Al bajar los escalones os espera una zona de barbacoa de leña y carbón. Más allá, una hamaca bajo las higueras invita a la calma. ¡Quizá las 2 gallinas os regalen huevos frescos por la mañana! Tras la puerta de entrada de seguridad, el vestíbulo da acceso a todas las estancias de la planta baja. La cocina abierta, totalmente equipada, se integra con el salón, el comedor y la estufa de pellets. A la derecha, el baño con ducha y lavadora y el aseo independiente. Arriba: dormitorio principal de 20 m² con cama de 180 x 200 y segundo dormitorio con 3 camas: una litera (2 x 90 x 200) y una cama de 90 x 200. El dormitorio 2 da acceso a la buhardilla: sala de juegos o de descanso, vosotros elegís. La decoración evoca la naturaleza y el planeta Tierra, en blanco, rojo vasco, negro y verde. Suelo de madera en el baño, el aseo, el salón, los dormitorios y la buhardilla; baldosas en el vestíbulo y la cocina. Toda la casa y los exteriores son de uso exclusivo para vosotros. ¡Disfrutadlos, seguro que os lo habéis ganado!